El acordeón es
un instrumento que ha ido cambiando a lo largo de la historia. Desde
su aparición se han ido incorporando distintos componentes que
han hecho del acordeón uno de los instrumentos más completos
que existen.
El origen del acordeón
está en la lengüeta. El primer instrumento que se conoce
que posea lengüetas es el órgano de boca chino, o Tcheng,
aproximadamente data del año 2700 a.C.
Hasta 1372, no aparece
ningún instrumento con lengüeta libre en Occidente. Es en
este año cuando surge en Alemania la regalía.
Distintos investigadores
apuntan que el acordeón tiene sus orígenes en un pequeño
órgano pórtatil muy utilizado durante la Edad Media.
En algunas vidrieras
de catedrales, tapices y lienzos se representa a un músico apoyando
un instrumento en su antebrazo izquierdo y moviendo el fuelle mediante
la mano izquierda. Mientras, con la mano derecha tocaba un pequeño
teclado.
A partir de entonces
surgieron instrumentos con nombres tales como archicémbalo o
armónicas.
De todas formas, la creación
del acordeón no tiene fecha exacta. De 1817 a 1822, David Buschman
y su hijo Frederic crean un pequeño acordeón, con escasos
botones melódicos y solamente dos bajos. Este nuevo instrumento
tuvo mucha aceptación y se extendió por toda Europa, a
la vez que iba aumentando el número de botones para ambas manos.
En 1829, Cyril Demian
y sus hijos introdujeron en Viena un instrumento parecido pero con muchísimas
mejoras, por lo cual se les puede considerar como los inventores del
acordeón. Constaba de una pequeña caja de 22x9x6cm bajo
la cual estaban fijadas las lengüetas metálicas. Tenía
5 botones y el fuelle constaba de 3 pliegues. Las lengüetas daban
lugar a dos acordes: uno al abrir el fuelle y otro al cerrarlo.
Ese mismo año,
en Londres, se dió a conocer la concertina, obra de Wheatstone,
que en la actualidad es la hermana menor del acordeón. Poseía
24 botones en cada mano y un fuelle de cuatro pliegues. Su expansión
llegó a Estados Unidos y Latinoamérica, en la cual apareció
una variante del acordeón (bandoneón, muy utilizado en
Argentina).
En 1840 se abre la primera
fábrica de acordeones en Toulla, Rusia. Los primeros acordeones
se fabricaban con madera de caoba, palisandro y cerezo; mientras que
los fuelles estaban hechos con cartón, recubierto de tela o piel.
Hacia la mitad del siglo
XIX, el francés Bouton mandó construir el primer acordeón
de piano con 16 teclas blancas y 15 negras. Se produjo una fuerte expansión
del instrumento.
Con el paso del tiempo
el instrumento se fue transformando, conquistará París,
introduciéndose en los salones más destacados de la sociedad.
A partir de entonces
numerosos compositores introdujeron en sus obras este instrumento.
En 1909, Giovanni Gagliardi
da el primer recital clásico con acordeón en Lyon (Francia),
interpretando obras de Verdi, Chopin, Grieg y Bach.
Hacia 1930 fue dotado
de registros, que le proporcionan gran variedad de tonos.
Hasta la actualidad el
acordeón no ha sufrido reformas radicales, simplemente pequeñas
innovaciones.
Hoy permite ejecutar
de forma magistral un amplio repertorio de música popular y clásica.