Coplas

en el Camino de Santiago

 

Estas coplas han sido realizadas por los niños de 6º de E. Primaria. A través de ellas conocemos sus vivencias, experiencias y alegrías desde que llegaron al colegio. Dos de ellas han sido interpretadas en las fiestas del colegio.

 
 
 

.

En el colegio Jesús-María
yo jugaba, cantaba y reía
con mis amigos yo me divertía
cuando vine tres años tenía.

Me gustaba el cole,
me gustaba la clase,
las profes y muchos lugares
pero lo que más me gustaba
era el patio donde jugaba.

Hemos hecho excursiones
y muchas representaciones
hemos nadado en la piscina
aunque no hemos ido a la marina.

Hemos llevado a la capilla
rosas y campanillas
promesas, tristezas y alegrías
y mucho amor a Jesús y María.

 


Un día cruzando el Arlanzón
llegamos al colegio Jesús-María
con mucha ilusión.

Cuando llegamos
con los niños y niñas jugamos
y todos muy contentos
saltamos y bailamos.

En primero con los números jugamos
y más tarde en segundo
las letras se incorporaron
en tercero, a leer y escribir aprendimos
y todos los libros leer pudimos.

Después de mucho practicar
a Primaria pudimos llegar.
muchos niños y niñas llegaron
y con nosotros se juntaron.

Los chicos por detrás a las chicas corrían
y todas a las profesoras se lo decían.

Cuando hicimos la Comunión
en el colegio una fiesta se celebró
con chocolate caliente todos juntos lo festejamos.

De otras personas también nos acordamos
porque todos nos han educado,
desde la portería a la secretaría,
en la enfermería ¡bien que nos han cuidado¡

 
 


Yo quería aprender a contar
cuentos y mas cuentos leer,
siempre bailar y cantar
también rezar y coser.

Con seis años y un día más
a Jesús-María me llevó mi mamá
como mis papás trabajaban además
en el comedor me quedé sin más.

Música, Inglés y gramática,
Matemáticas, Lengua e Informática
Conocimiento, Tutoría y Dramatización
Plástica, vocabulario y Religión.

En el gran patio corrí
con las funciones de fin de curso me reí.
con los profesores aprendí
y con los compañeros me divertí.

Normas de convivencia hemos aprendido
y también a ser agradecido
ser solidario no es tan fácil
con tantas cosas por delante.

Hemos hecho muchas cosas
que nunca podremos olvidar
tan bonitas como las rosas
desde el otoño hasta el final.


Cuando vine a este colegio
solo tres años tenía
los otros dos anteriores
los pasé en guardería.

Fueron números y letras
lo primero que aprendería
también a jugar
con mis amigas me divertía.

En Infantil fueron tres años
de canciones y alegría
y nosotros no pensamos
que aquello terminaría.

Los números fueron creciendo
con operaciones complicando,
las letras también se unieron
y frases largas formaron.

En Primaria varias trastadas hicimos
mejor no contarlas todas
pero de ellas también aprendimos
y nunca más lo hicimos.

Al final de la Primaria
mucho tuvimos que estudiar
y lo que más nos costaba hacer
era la expresión oral.

Este año ha sido especial
y con mucha pena nos vamos.

¡Tantas experiencias y alegrías
se marchan pero no para siempre
con nosotros siempre quedarán
hasta que al final del colegio
nos tengamos que marchar.

 
 
 

Voy a contaros amigos
una bonita historia
“dese” pequeño camino
que he recorrido hasta ahora.

Yo entonces era pequeño
no tenía más que dos años
cuando el cole comenzó
me pegué el madrugón.

Una señora encontré
que decía ser mi profesora
repetía cada hora
hay que ayudar al que llora.

Seguimos en Infantil
con guerras y excavaciones
las vocales aprendimos
tantas letras, ¡ay qué lío!

Luego llegó la Primaria
nuevos amigos llegaron.
¡Cuánto examen¡, ¡qué tormento!
¡No nos dejan ni un momento!

Esta Copla ya se acaba
otro día seguiremos
contando la misma historia,
pero de años venideros.

Os voy a contar una historia
no os creáis que es un cuento
pasó en Jesús-María
un colegio, no un convento.

Allá por el siglo XX,
era mediados del mes de septiembre,
una mañana de sol radiante,
empecé un nuevo curso como siempre.

Pasamos seis bonitos años.
Estudiando, corriendo, riendo,
conviviendo, jugando, cantando,
pintando, aprendiendo y bailando.

En dos grupos nos pusieron
pero íbamos cambiando
separarnos no pudieron
y algo locos nos volvieron.

Surgió con esmero un coro
que no era pagado con oro.
Un taller de disfraces
a coser fuimos capaces.

Bolis, pinturas, carpetas,
cuadernos, libros, chinchetas,
lápices, gomas, libretas,
y por fin nos olvidamos de las pesetas.

Con muchos profesores estuvimos
muchas actividades realizamos
y muchos sitios visitamos
y con esfuerzo e ilusión trabajamos.