«Que JESÚS haga presente su PAZ y su LUZ en el mundo»
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Cuentos de NAVIDAD


Blancanieves y la Navidad

Blanca y la música de Navidad


Copito descubre la Navidad

¿Dónde están los Reyes Magos?

El árbol hablador

El mago de la Navidad

Huelga de Reyes

 

La ardilla generosa

La estrella de Navidad

La Navidad en el cielo

La Navidad en el mar

Las Navidad en Tubilla del Agua

Los belenes mágicos de Cristina, Claudia y Ana

Navidad para compartir


 

 


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Blancanieves y la Navidad


Dibujo realizado por Paula S. 1º E. I.

Habían pasado muchos años y Blancanieves seguía siendo feliz con su príncipe en el castillo, pero se acercaba la Navidad y la hizo pensar en su madrastra que estaría triste y sola.
Decide acercarse al bosque para comunicar a los enanitos que este año darían una gran fiesta y la invitada especial sería la madrastra.
Blancanieves se puso manos a la obra para adornar la casa con estrellas doradas y bolas de colores, no faltaba ningún color.
Los enanitos decoraron todos los abetos del bosque con los diamantes de la mina, todo brillaba.
Los animales saltaban contentos y con sus ruidos formaban un concierto.
La madrastra estaba frente al espejo y vio como el cazador llamaba a la puerta y traía una carta de Blancanieves, era la invitación a su fiesta. A la madrastra la hizo mucha ilusión, pues se dio cuenta de que Blancanieves la había perdonado.


En la casa de los enanitos todo estaba preparado para recibir a la invitada. La recibieron con un fuerte abrazo, todos se sentaron alrededor de la mesa, donde compartieron los alimentos.
La Paz y la Felicidad reinó durante toda la Navidad.
Todas las diferencias entre Blancanieves, los siete enanitos y la madrastra se habían olvidado para siempre.

Ana S. 2º E. P.



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Blanca y la música de Navidad

Esta es la historia de Blanca, una nota musical. Blanca vive en un pentagrama con sus padres, sus hermanos y hermanas.
Se acerca la Navidad y las notas se preparan para cantar villancicos en Nochebuena en la plaza más importante de la ciudad. Toda la familia está como loca.
Blanca es la primera vez que va a cantar con su familia y está muy nerviosa.
Blanca le pregunta a su mamá:
— ¿Por qué hay tanto alboroto?
Su mamá le contesta:
— Porque tenemos que estar preparados para cantar bien el villancico de Nochebuena.
— ¡Y qué es un villancico, mamá?
— Es una canción muy especial que cantamos al Niño Jesús que ha nacido.
— ¿Quién es el Niño Jesús?
— Jesús es el Salvador, nació para repartir AMOR, PAZ y FELICIDAD a todos los lugares y, por eso, cada 24 de diciembre se celebra su nacimiento con mucha alegría.


Dibujo realizado por Icíar P. 1º E. P.

A Blanca le pareció muy bonita la explicación de su mamá y decidió trabajar mucho para que el villancico saliera perfecto.
Todos los día ensayaban y Blanca puso mucho interés en aprenderse su lugar en el pentagrama.
Por fín, llegó la Nochebuena y todo el mundo se dirigía a la plaza. Ya habían llegado los músicos y Blanca estaba nerviosa, pero comenzó a sonar la música y se colocó perfectamente en su lugar. Al final toda la gente que estaba en la plaza cantó el villancico y Blanca estaba tan contenta que le parecía que hasta el Niño Jesús le sonreía.

Celia T. 3º E. P.
( 2º Premio. Categoria C. XXVII Concurso de Cuentos convocado por Caja de Burgos)



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Copito descubre la Navidad

Érase una vez una nube pequeña que se llamaba Copito.
Vivía en una ciudad con otras nubes amigas suyas.
Un día empezó a hacer frío y viento y vieron acercarse a unas nubes viajeras que venían del Norte. Las nubes grandes empezaron a descargar unas bolitas blancas que parecían algodón.
Copito preguntó:
—¡Qué son esas bolitas blancas?
— Nieve - contestaron las nubes.
— ¿Para qué sirve la nieve?
— Para hacer la Navidad.
— ¿Qué es la Navidad?
— Son días de Paz y tranquilidad, en los que se celebra el Nacimiento de Jesús. Las ciudades se iluminan con luces de colores. Y Copito dijo:
— ¡Yo quiero ver la Navidad!
— ¡Ven con nosotros!- le dijeron.


Dibujo realizado por Marcos A. 1º E. P.
Copito se fue con las nubes grandes y viajaron, viajaron... hasta que llegaron a una gran ciudad.
Había casas muy grandes y Copito vio las luces de colores. ¡Estaba allí todo lo que habían contado sus amigas!
Copito preguntó:
— ¿Dónde está el Niño Jesús?
— Mira allí abajo - dijo la nube grande.
Copito miró y vio una plaza con un montón de niños delante de una cabaña de madera en la que había un hombre, una mujer y un niño pequeñito en una cuna.
Copito preguntó a las nubes:
— ¿Quién es el Niño Jesús?
— Es el Niño que esta en la cunita.
Copito se emocionó ¡Por fin conozco la Navidad! De sus ojos salían lágrimas redondas y blancas ¡Eran nieve!
Los niños al ver nevar se pusieron muy contentos y empezaron a cantar villancicos.
¡Fue la mejor Navidad de Copito!

Fernando L. 2º E. P.
( 3er. Premio. Categoria B. XXVII Concurso de Cuentos convocado por Caja de Burgos)



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¿Dónde están los Reyes Magos?

Juan tiene diez años y es un niño normal y corriente, tiene una hermana llamada María Luisa, de tres años.
Su padre, Antonio, es militar y su madre, Susana, también lo es, así que casi nunca les ve.
Sus padres están destinados en Irak, por eso Juan y María Luisa se han quedado a vivir con su abuela Nicolasa.
La abuela Nicolasa tiene un belén precioso, de cuando ella era pequeña, y todos los años lo ponen juntos, cosa que a Juan le encanta, sobre todo cuando salen a buscar musgo al campo y lo cubren todo de harina para que parezca nevado.
El sábado, Nicolasa les dijo a sus nietos:
— ¿Queréis que pongamos el belén?
Los dos niños contestaron afirmativamente.
Pusieron los pastores, las casitas, las ovejas, el musgo y todo lo demás, pero... les faltaban los Reyes Magos, ¿dónde estarán?, se preguntaron.


Dibujo realizado por Celia A. 1º E. I.
Buscaron por todas partes, pero no les encontraron, y la abuela Nicolasa les dijo que no se preocupasen, pues las figuritas las compraría más tarde. Pongamos ahora a Jesús en su cunita, a María y José, la mula y el buey.

Dibujo realizado por Andrés P. 2º E. I.
Cuando ya habían terminado, Juan abrió una caja y exclamó:
— ¡Están aquí! ¡Están aquí!
Pero la abuela muy extrañada contestó:
— ¿pero qué tienen? Si parece oro, incienso y mirra de verdad.
Que extraño era todo, ¿serían los verdaderos Reyes Magos?. María Luisa ilusionada preguntó a las pequeñas figuras:
— Reyes Magos, ¿qué me vaís a traer este año?
Y las figuras le contestaron:
— Si te portas bien muchos juguetes, pero si te portas mal, carbón.
María Luisa al oirles hablar, tembló quizás de emoción y exclamó:
— ¡Esto es magia!

Juan ilusionado les dijo:
— Este año no pido juguetes, pero si que quiero que vengan mis padres de la guerra de Irak.
Los Reyes Magos le contestaron que ese regalo es un poco difícil de conseguir, pues los padres hacen mucha falta en ese lugar, pero lo intentaremos.
Llegada la noche de reyes, fueron con su abuela para ver la cabalgata, y la vieron de una forma especial, todo les pareció magnifíco. Con esa ilusión llegaron a casa y allí sentados en el salón, junto al belén, encontraron a sus padres esperándoles.
Y así fue, eran los verdaderos Reyes Magos, Melchor, Gaspar y Baltasar.

Paloma M. 5º E. P.


Dibujo realizado por Beatriz S. 1º E. P.



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El árbol hablador


Dibujo realizado por Ana E. 5º E. P.

Érase una vez un pino que vivía en casa de una familia. Se encontraba triste porque iban a llegar las Navidades y él estaba sólo. Entonces pensó en marcharse para ir a buscar a su familia:
— ¡Primero iré al campo! - pensó el pino.
Cuando llegó allí se encontró con unos árboles y les preguntó:
— ¡Conocéis una familia de pinos habladores?
Pero ellos como no sabían hablar, movieron su tronco hacia los lados queriendo decir que no.
De allí se dirigió a un pueblo cercano donde se encontró con unos niños y les preguntó:
— ¡Conocéis una familia de pinos habladores?
Y los niños al verle hablar se asustaron mucho y se fueron corriendo.
El pobre pino se quedó muy triste y ya no sabía a donde ir. Hasta que se le ocurrió ir al bosque.


Cuando llegó al bosque de pinos les preguntó a unos pinos:
— ¿Conocéis una familia de pinos habladores?
Y ellos movieron sus ramas, señalando que se encontraban al fondo del pinar.
Él se puso muy contento cuando al fin encontró a su familia.
Serán sus primeras Navidades juntos desde hace mucho tiempo.
Y se dio cuenta que lo más importante en estas fechas es estar con su familia.

Sara G. 2º E. P.



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El mago de la Navidad


Dibujo realizado por Paola A. 1º E. I.

Érase una vez un mago muy bueno que se llamaba Ernes.
Vivía en una cueva cerca de una gran ciudad.
Ernes siempre ayudaba a la gente que lo necesitaba. Por eso toda la gente recurría a él cuando tenían un problema.
En esta gran ciudad vivía mucha gente pobre que no tenia ni para comer.
El alcalde de esta gran ciudad era muy bueno y no quería que la gente pobre pasara la Navidad triste.
Se le ocurrió una feliz idea y le dijo al mago Ernes que le ayude a recoger por la ciudad alimentos y diferentes cosas que a mucha gente le sobraba.
Se lo regalaron a la gente que más lo necesitaba y así toda la ciudad pasó una Feliz Navidad.
Pero cayó una gran nevada que cubrió todos los caminos.

Era día cinco de enero y toda la gente estaba preocupada porque pensaban que los Reyes Magos se iban a perder y no llegarían a tiempo.
Pero Ernes tuvo una gran idea, puso bombillas de Navidad alrededor de la Estrella de Belén ¡brillaba tanto! Que se podía ver en todas las partes del mundo.
Esa noche los Reyes Magos repartieron los regalos: Paz y Felicidad.

Andrés A. 2º E. P.



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Huelga de Reyes

Se acercaba la Navidad y había una gran animación en todo el mundo. La gente iba, venía, compraba y se peleaba por todo. Los niños escribían la carta a los Reyes Magos, pedían muchísimos regalos y sólo les importaba eso, los regalos, ni espíritu navideño ni nada.
Los Reyes Magos lo observaban a través de su bola mágica y comentaban:
¡Esto es intolerable! Los niños ya no creen en la Navidad.
Tendremos que tomar medidas.
Y por qué no hacemos una huelga de Reyes Magos. A ver si así los niños espabilan y descubren el verdadero espíritu de la Navidad.



Dibujo realizado por Mario S. 1º E.P.
Los Reyes Magos se pusieron de acuerdo para que ese año, a menos que los niños cambiaran y empezaran a tener espíritu navideño, no llevarían nada a nadie.
Pasaron unos días y los Reyes Magos fueron a su rueda de prensa anual. Estaban a punto de acabar cuando Melchor dijo:
Este año no traeremos nada a nadie pues la gente ya no cree en la Navidad. Haremos una huelga.
Los niños que lo oyeron se pusieron muy tristes ya que, por su culpa, la gente ya no tendría regalos.
El 28 de diciembre los niños de todo el mundo celebraron un congreso. Había niños chinos, franceses, españoles, australianos y de alguna nacionalidad más.
Primero decidieron mandar a un mensajero para que hablara con los Reyes Magos y les comentara por qué estaban enfadados.
Así lo hicieron, el mensajero, un niño de 5 años, fue hasta el Palacio de los Reyes Magos y les preguntó:
¿Por qué estáis enfadados con nosotros? Los niños de todo el mundo estamos muy tristes.
Los Reyes Magos le explicaron que la gente ya no creía en la Navidad, el Niño Jesús estaba muy triste, y no podían premiar a la gente con regalos.
Javier, que así se llamaba el niño, se lo comunicó a los demás. A todos les pareció una tontería y se pusieron a buscar soluciones para que ese año no se quedaran sin regalos.
A nadie se le ocurría nada así que decidieron reunirse en unos días y decir las ideas que habían pensado en ese tiempo.
Al cabo de 3 días se volvieron a reunir. A todos se les había ocurrido alguna cosa. A Pedro, el niño español, se le ocurrió suspender la Navidad e inventarse otra fiesta.

Dibujo realizado por Javier G. 2º E. P.

Dibujo realizado por José Luis de las H. 3º E. I.
Juan, que era italiano, dijo:
Vamos a sustituir a los Reyes Magos.
Todos los niños dijeron que no los podían sustituir. Las siguientes ideas también eran descabelladas, hubo niños que hasta dijeron que podían comprar ellos mismos los regalos. Estaban chillando y discutiendo pues todos querían poner en práctica su idea.
De repente, Javier, el niño que había visitado a los Reyes Magos, dijo:
Ahora entiendo por qué los Reyes Magos no van a traernos este año nada, por lo mal que nos portamos. Si nos portáramos bien y tuviéramos espíritu navideño seguro que su actitud cambiaría sobre nosotros.
A todos los niños les pareció una solución, y poco a poco fueron cambiando de forma de pensar y creyendo en la Navidad, tal y como se lo habían explicado los Reyes Magos .Todos los niños al volver a su país o a su ciudad empezaron a portarse bien y comprender el verdadero espíritu navideño.

El 5 de Enero los Reyes Magos, que habían visto el cambio de actitud de todos los niños, como premio a su buen comportamiento, les trajeron todos los regalos que éstos habían pedido. Los niños se lo habían ganado pues desde el congreso que ellos celebraron habían mejorado mucho en comportamiento, bondad y alegría con todo el mundo; pero lo más importante de todo es que habían conseguido tener el verdadero espíritu de la NAVIDAD, que era mucho mejor que todos los regalos del mundo.


Sara S. 5º E.P.
(3er. Premio. Categoria D. XXVII Concurso de Cuentos convocado por Caja de Burgos)


Dibujo realizado por Silvia M. 5º E. P.




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La ardilla generosa


Dibujo realizado por Pilar V. 2º E. I.

Vivía una ardilla en un bosque cerquita de un pueblo y como se acercaba el frío estaba buscando comida para el invierno. Lo escondía en un pozo y lo tapaba con un pedrusco.
Vio que mucha gente llevaba comida: pollos, pan , miel y muchas más cosas.
Lo llevaban a un establo y allí vio que un Niño pequeñito en un pesebre, estaba desnudito y sus papás no tenían nada para comer y la ardilla pensó:
- Los animales también podemos traer comida al Niño.
Reunió a todas las ardillas y les contó lo que pasaba en el pueblo, juntaron todos sus alimentos que tenían almacenados y pensaron:
- Se lo llevará la zorra - que es muy lista.


Por la noche se subió al tejado y por un agujero fue tirando las cosas que recogieron.
San José, el papá del Niño Jesús lo vio y le dijo a su mamá:
— María, los animales también quieren al Niño Jesús.

Gonzalo de las H. 2º E.P.



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La estrella de Navidad

Dibujo relizado por Carmela V. 2º E. P.

Había una vez unos niños que vivían en Mercalandia. Ya era Navidad y decidieron adornar la casa y poner el árbol de Navidad. Adornaron la cocina, el baño, las habitaciones, la entrada, la despensa, el patio, también pusieron el árbol de navidad en el salón, ¡qué pena!, faltaba lo más importante, ¿adivináis qué faltaba? Faltaba la estrella del pico del árbol de Navidad, los niños estaban tristes, pero ¿qué era lo más importante? El Amor, la Paz, la Esperanza, el Cariño, la Felicidad... Eso les sirvió de ánimo para buscar por toda la casa.
Pero no apareció.

Dijo la hermana Lucía llorando:
— ¡Oh! ¿era la estrella de navidad, la quería con todo mi corazón, la tenía desde los dos años y ahora tengo ocho años! ¿cuánto la echo de menos!
La mamá había ido a por mazapanes.
La querían dan una sorpresa por tener el árbol puesto, como eran los únicos días que no trabajaba, la veían muy poco y la echaban de menos.
De pronto entró la mamá por la puerta.
se quedó asombrada porque habían puesto el árbol de Navidad.
Dijo la hermana Lucía:
— Mamá no tenemos la estrella de navidad del pico del árbol.
— No os preocupéis - dijo la mamá Natalia- me la he llevado yo a la tienda para enseñársela a Rosa.
Los niños se alegraron, pusieron la estrella y se abrazaron todos y dijeron ¡Feliz Navidad!

Yolanda P. 3º E.P.



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La Navidad en el cielo

Desde hace un par de años el cielo estaba un poco revuelto porque dos angelitos, Maripi y Pelusín, armaban cada día una travesura distinta. La última fue romper los adornos de Navidad.
Ocurrió el día de Nochebuena y los dos angelitos tenían ganas de abrir al día siguientes los regalos.
Cuando todo el mundo se fue a dormir, Maripi y Pelusín por ser avariciosos y querer abrir los regalos los primeros, dieron un tropezón con las luces, las cintas del árbol, la estrella, el belén y las bolas de colores que cayeron al suelo y se rompieron en mil pedazos.


Dibujo realizado por María G. 1º E. P.

( 1 º Premio. Categoria A. XXVII Concurso de Tarjetas convocado por Caja de Burgos)

Dibujo realizado por Gonzalo F. 5º E. P.
Tras el estruendo, San Pedro que estaba despierto les dijo:
- "Lo más importante de la Navidad no son los regalos sino la venida de Jesús"
Pelusín dijo:
Entonces, ¿no tendremos que recoger todo esto, verdad?
Bueno, de recogerlo y reponerlo no me queda más remedio que hacerlo a mí.
Al poco rato, preguntó, un poco preocupada, Maripi:
¿Y estaremos castigados en Navidad?
Mmmm...no, pero tendréis que hacer unas pequeñas cosas.
¿Qué? - preguntaron al mismo tiempo.
Debéis hacer tres obras buenas en la Tierra a los niños.
Y antes que de que San Pedro pudiera terminar la frase, los angelitos ya estaban en la Tierra.
Pelusín pensó:
— Ya sé, les llevaremos papel y pinturas a la escuela de dibujo y regaremos las flores de los jardines y, y, y...
— Recogeremos la basura que hay en la plaza- dijo Maripi.
Con los papeles y las pinturas se disponían a ir a la escuela de dibujo cuando de pronto vieron a un niño y a su perro en una esquina pidiendo limosna, helados de frío.
A Maripi y a Pelusín les dio mucha pena. trajeron unas mantas y en ellas envolvieron dos bocadillos, una botella de agua y un trozo de turrón. El niño les dio las gracias y los dos angelitos siguieron su camino.
Cuando llegaron a la escuela de dibujo dejaron las pinturas y los papeles y dijeron:
— Por fin, una tarea cumplida.
Después Maripi dijo:
— Bien, ya solo quedan dos tareas por hacer, ahora a regar las flores.

Dibujo realizado por María F. 1º E. I.

Dibujo realizado por Ana de P. 2º E. I.
Y con la regadera en el brazo iban por las calles regando plantas, árboles y flores.
De camino a la plaza para recoger la basura se encontraron a dos niñas y a sus padres con un gatito atrapado entre unos pesados trozos de madera, el gato estaba muy asustado y los dos angelitos no dudaron en ayudarles a levantar los trozos de madera.
Cuando sacaron al gato, la familia les dio las gracias y se fueron a su casa.
Los dos angelitos llegaron a la plaza y recogieron la basura.
Ya estaban preparados para regresar y, en ese momento vieron como una anciana que cruzaba la calle se caía y no podía levantarse.
Maripi y Pelusín no dudaron un segundo en socorrerla y llevarla al hospital.
Los angelitos cansados subieron al cielo y se fueron a la cama. Al despertar vieron todo lleno de luces, bolas y regalos.

Fueron donde San Pedro y le contaron todas sus aventuras:
— Llevamos papel y pinturas a la escuela de dibujo, regamos las flores de los jardines y recogimos la basura de la plaza.
A lo que San Pedro añadió:
— "Hicisteis eso y más: dar comida a un niño, salvar a un gato y ayudar a una anciana". Estas son las mejores obras buenas que habéis realizado. Ayudar, querer y colaborar es lo mejor de la Navidad.

Sofía O. 4º E. P.



Dibujo realizado por Marina M. 1º E. P.



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La Navidad en el mar


Dibujo realizado por Marta T. 3º E. I.

Sabemos muy bien como es la Navidad en la superficie de la Tierra, pero, ¿Nunca os habéis preguntado cómo se celebra en el fondo del mar?
Todos los años, cuando se acerca diciembre todos los habitantes del mar ponen el belén. Un belén algo extraño, allí no hay mula, ni buey sino que hay un cangrejo y una langosta. Pero lo más gracioso de todo es que el niño no está entre pajas, está entre algas.
Todas las ciudades se visten de gulas pero no ponen luces de colores ¡Se produciría un cortocircuito!
Ponen telas de todos los colores del arco iris y dibujos del Niño Jesús.
En nuestra Plaza Mayor ponemos un gran abeto, pero ellos ponen un belén gigantesco.
En Nochebuena, todos los peces asisten a un gran concierto en la plaza del Ayuntamiento, allí todo el mundo disfruta de los villancicos. ¡El más famoso es "Los peces en el río"!. En Navidad se reúnen todas las familias de todas las aguas, llegan peces desde las costas de África a las españolas, desde América hasta Asia. Y todos pasan juntos lo que queda de la Navidad.

Todas las Nocheviejas van a la iglesia, todos vestidos de color morado allí todos disfrutan bailando sus canciones tradicionales, se lo pasan fenomenal, así comienza el Año Nuevo.
¿A qué no sabes como van los Reyes Magos? Pues en caballito de mar, es que los camellos todavía no saben nadar. Los peces pequeños esperan nerviosos la llegada de sus Majestades.
Los peces no dejan zapatos ¿quién ha visto un pez con zapatos? Ellos dejan una cesta con su nombre y al amanecer se la encuentran a rebosar de regalos. Todos los niños de la ciudad se reúnen para disfrutar de sus regalos el último día de vacaciones, luego tendrán que ir al colegio.
La verdad es que la Navidad en el fondo del mar no es tan distinta a la nuestra.

Oscar C. 3º E. P.




Dibujo realizado por Julia G. 5º E. P.



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Las Navidades en Tubilla del Agua


Dibujo realizado por Lucas T. 3º E. I.

El pueblo en el que ocurre la historia se llama Tubilla del Agua. En el pueblo solo vivían cuatro niños que eran Carlos, Juan, Marta y Sonsoles.
Todas las Navidades ayudaban a poner el belén y el árbol en la parroquia y en sus casas.
A Juan lo que más le interesaba de la navidad eran los regalos. Carlos, Marta y Sonsoles le dijeron que no debía ser egoísta cuando escribiera la carta a los Reyes Magos. Juan se enfadó mucho.
El día en el que habían quedado los niños en la parroquia, para poner el pino y el Nacimiento, Juan no apareció.
Al dia siguiente, Carlos llamó a Juan para preguntarle por qué no había ido a la iglesia. Juan le contestó:
— No me apeteció ir.

Carlos, Marta y Sonsoles, se preocuparon, porque hacía dos semanas que Juan no salía de su casa. Los tres niños fueron a la casa de Juan. Él estaba mirando revistas de juguetes. Los amigos llamaron al timbre. Juan les abrió y les preguntó que para qué habían ido. Los niños le contestaron:
— Estamos preocupados por tí ¿Vienes con nosotros a jugar a la casa abandonada?
— Vale, pero no me digáis nada sobre si debo o no debo ser egoísta.
Los cuatro amigos fueron a la casa. En el jardín, había un naranjo. Cada uno de los niños se tomó una naranja, aunque estaban un poco secas.
La noche de Nochevieja, Juan invitó a sus tres amigos a cenar y a tirar petardos y cohetes. La madre de Juan era cocinera y les preparó su especialidad: canelones. Mientras cenaban, hablaban y contaban chistes. Después salieron a la calle.

A las doce de la noche se tomaron las doce uvas. Luego salieron al balcón de la casa. Allí tiraron los petardos. A los niños, los cinco días que quedaban para que vinieran los Reyes Magos les parecieron eternos.
El día seis de enero, Juan, Carlos, Marta y Sonsoles abrieron los regalos. Luego quedaron los cuatro niños en la parroquia. En la iglesia estuvieron ayudando a personas mayores y jugando con los niños del orfanato. Los cuatro niños se sintieron muy tristes, sobre todo Juan, porque los niños no tenían regalos y él tenía muchísimos juguetes ue no utilizaba para nada.
Rápidamente, Juan se fue corriendo a su casa. Cuando volvió llevaba un gran saco de juguetes, disfreces y libros. Juan los fue repartiendo entre todos los niños.
Cuando se fueron de la iglesia, los niños, en vez de estar tristes , tenían una gran sonrisa. Desde ese momento, Juan, Carlos, Marta y Sonsoles llevan todo tipo de cosas a gente que no tiene tantas cosas como ellos.

Gonzalo F. 5º E. P.


Dibujo realizado por Alba del H. 2º E. P.



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Los belenes mágicos de Cristina, Claudia y Ana

Había una vez tres hermanas que vivían en un pueblo llamado Girasol. La mayor de las hermanas se llamaba Cristina y tenía diez años, la mediana Claudia que tenía seis años y la pequeña Ana, pero la llamaban Anita que tan solo tenía dos añitos.
El día 8 de diciembre pusieron el Belén en el salón, el árbol al lado de la puerta de la terraza para que cuando entraran los Reyes Magos vieran pronto el árbol y dejaran los regalos. Luego cada uno puso en su habitación su belén, al lado de la cama, en la mesilla. Todos los días Anita como era pequeña cambiaba las figuras de sitio, como por ejemplo, los patos, que les metía en el agua y les sacaba, era para que los patos bebieran y se refrescaran en el agua.

Dibujo realizado por Raquel S. 3º E. I.

Una noche, Cristina oyó unos ruidos en su habitación, se despertó pero todo estaba en orden. También le pasó a Claudia que se asustó, luego lo oyó Anita pero ella se asustó mucho más y se fue a la habitación de Claudia. allí se durmieron, pero se oyó un ruido aún más fuerte y se fueron a la habitación de Cristina donde se oyó un ruido aún mucho más fuerte. Esta vez se asustaron tanto que decidieron, poner a Anita en medio, Cristina al lado del belén y de la puerta y Claudia al otro lado de Anita. Luego, al día siguiente, las figuras de los belenes estaban en distinto lugar. Cada una de las hermanas lo dejó como se habían colocado.

Se lo contaron a su madre y se quedó a dormir con Anita para que no pasara miedo.
Por la noche oyeron unos ruidos, se despertaron y no se durmieron. Vieron como se movían las figuras del belén, colocándose como estaban puestas al principio.


Así todas y cada una de las noches. Cuando llegó la noche de los Reyes Magos bajaron al salón a ver a los Reyes Magos y a los camellos. Por la mañana las figuras estaban en el salón con los regalos. Luego se dieron cuenta de que los belenes eran mágicos.
Durante las navidades las figuras del belén se hicieron amigas de las tres hermanas y fueron muy felices todas las navidades. Menos una, cuando Cristina tenía dieciseis años, y Claudia doce y Anita, que ya la llamaban Ana porque tenía ocho años. Era cuando Cristina dejó de creer en los Reyes Magos y pensó que su belén ya no era mágico. Pero los Reyes Magos la siguieron llevando regalos porque... ayudaba en las tareas de la casa, llevaba a sus hermanas al colegio y ella también y en fin así hasta que un día se dijo ella misma que los Reyes Magos existían y creyó en los Reyes Magos siempre.

Carla H. 4º E. P.


Dibujo realizado por Eduardo A. 3º E. I.
(1º Premio. Categoria A. XLVIII Campaña de Tarjetas de Navidad. Caja Círculo)



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Navidad para compartir

 

Los días pasaban rápidos, el verano quedó atrás, aparecieron los primeros copos de nieve y con ellos la Navidad.
Las luces encendidas brillaban sin parar, los niños revoltosos chillaban sin cesar.
Ramón era un viejo vagabundo, que vivía en la calle. Para él aquellas preciosas luces nada significaban. Nadie se acordaba de él. Los días de alegría se habían quedado en el olvido.
En la familia de Juan iban a celebrar la llegada de Jesús. Alguien miró por la ventana y vio al vagabundo Ramón.
— Tengo una idea- dijo Pablo. Invitaremos al vagabundo.
— ¡Bravo!- dijo su hermano Pedro. Le invitaremos a pasar la Navidad.


Dibujo realizado por Yeison B. 5º E. P.

Dibujo realizado por Alec-Duncan S. 2º E. I.


El vagabundo Ramón no podía creer lo que le estaba ocurriendo.
La Navidad se convirtió en algo inolvidable, se le llenó el corazón de ilusión.
Ramón les dio las gracias, para él cambio el rumbo de su vida.
Nunca más estuvo solo, se convirtió en una persona trabajadora y luchadora, todo gracias a una familia que un día le dieron una oportunidad.
Todos los años por Navidad, en casa de Pablo y Pedro siguen haciendo un sitio en su mesa a una persona abandonada, sin importarles la raza, ni el color.

 

Andrea G. 2º E.P.
( Acc. Categoria B. XXVII Concurso de Cuentos convocado por Caja de Burgos)

 

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Cuentos de Navidad, 2006

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