Adivinanzas de profesiones y herramientas

 

 

Dos hojas somos

de un mismo árbol,

si trabajamos juntas,

cortamos algo.

Con solo tres colores

ordeno a cada uno.

Si todos me respetan

no habrá accidente alguno.

A Pepito le han colocado

en una oficina

y dice que está allí

como pez en el agua.

¿Qué hace?

 

Tengo los zapatos rotos

por la suela y el tacón,

¿quién me los arreglará

con la aguja y el punzón?

Con su escalera gigante

y su camión con sirena

todos los fuegos apaga

tirando de la manguera.

Hace panes y bizcochos,

bollos, tortas y rosquillas.

Por la noche trabajando

y durmiendo por el día.

 
 

Con unos zapatos grandes

y la cara pintada,

soy el que hace reír

a toda la chiquillada.

 

Caminar es su destino

yendo de casa en casa,

de su maleta de cuero

saca paquetes y cartas.

Alta y delgada,

cabeza brillante,

ilumina de noche

a los caminantes.

Vendo pastillas,

vendo jarabes,

para curarte

de todos los males.

 

Visito la Luna

en un gran cohete.

Me voy hasta Marte

en un periquete.

 

Preparo el terreno,

la semilla siembro,

y siempre esperando

que el sol y las lluvias

lleguen a tiempo.

Con troncos de pino,

de haya o de nogal,

construyo los muebles

para tu hogar.

 

 

Todos los días del año,

me levanto muy temprano,

a quitar los desperdicios

y basuras de tu barrio.

La cartera, compañera,

me acompaña con frecuencia;

voy de portal en portal

dejando correspondencia.

Con manguera,

casco y escalera,

apago las llamas

y las hogueras.

 

Aunque te parezca raro,

golpea con su cabeza,

no se queja ni le duele

y los clavos son sus presas.

Tocando el silbato

y moviendo los brazos,

ordeno y dirijo

los coches del barrio.

 

Para tí, el papel;

para mí, el pastel.

 

En vez de dar, quita,

cobrando su paguita.

 

Tengo nombre de animal,

si la rueda se te baja

me tendrás que utilizar.


Volver a adivinanzas